Diario de un trader – 2026: Día 14
Renovarse es clave, pues el cambio es lo único constante.
He hecho directo esta mañana, ha sido sobrio, rápido y eficiente. Luego he cerrado el último parcial de BTC por lo que, hemos hecho nuestro trabajo, y hemos conseguido rendimiento del mismo. Todo perfecto. Lo que sucede después, no me importa.
Tras ello, he decidido pegarme una buena ducha, ponerme mi ropa favorita, mi nuevo perfume (que huele de locos), mi libreta, el bono del bus e irme a por la nueva nevera en bus (a elegirla, no a llevármela a cuestas, animal).
Como siempre, alguien tiene algo que decir o se queda mirando muy sorprendido si te ve escribiendo en el cuaderno. Ya no es común escribir mientras vas por ahí solo en el transporte público, supongo. Me halagan ese tipo de comportamientos. El paisaje continúa siendo una maravilla: mi isla es un paraíso. “Es una pena que esté tan diezmada y explotada por esta invasión de blancos que tenemos” pienso. Pero decido atravesar rápido esa furia, por lo que no crece. Sigo disfrutando del brillo, esta vez más tenue porque está nublado, de la luz en el océano.
He decidido que, si me quiero renovar, tendré que hacerlo completamente así que, antes de revisar mi nueva nevera, revisaré un nuevo teléfono móvil. No he comprado un alta gama ni nada por el estilo, pero me he llevado una sonrisa de la asesora de xiaomi, y eso me ha alegrado el día. Noto de lejos que estoy en un punto magnífico para comprender como funciona el resto, y eso hace que los que interactúan conmigo salgan tan felices como yo.
El caso es que me llevo un xiaomi de gama media baja, pero que me encantó (y es verde, nunca he tenido un móvil verde) y me voy directo a las neveras. Veo una Samsung Americana de 4 puertas con dispensador de agua que me vuelve loco. Saco foto de las especificaciones. No hay nadie que me atienda allí, así que decido pasar todos los datos a mi nuevo móvil e ir a dar un paseo.
El clima aquí en estos meses del año es espectacular. Si quisieras, podrías darte un baño en la playa y, aún así, debes abrigarte para salir a dar un paseo. Ojalá no cambiase nunca.
Pero fíjate, hemos estado cambiando constantemente estas tres semanas (iba a decir dos, estoy estancado en el tiempo). Nos revelamos ante el mundo y, con él, ante nosotros mismos.
Y ¿Por qué no comprarte un móvil nuevo, o una nevera americana de cuatro puertas? ¿Por qué no probar a utilizar el transporte público únicamente por mera apetencia? ¿Que me lo está impidiendo? ¿El dinero? No, me lo impide mi propio bloqueo contra mis valores.
Por que si algo he aprendido estos días es que:
- Te pagas tu, luego pagas tus caprichos y luego haces lo que sea que sobre con el resto. Esto no es narcisismo, ni es autoprotección. Si no puedo disfrutar de mi vida ¿Cómo cojones voy a disfrutar de la de los demás?
- Valores y principios básicos, siempre los tuyos primero ¿Que te gusta jugar al World of warcraft? Pues le das duro ahí. ¿Que te gusta el senderismo, el padel o el running con 40 años? A pesar de ser incomprensible para mí, le das sin miedo. ¿Que te gusta leer? Pues coño, hay grupos de lectura que hacen hasta retos y todo.
Pero no te diluyes en los pensamientos, prioridades o necesidades de los demás.
Si te apetece ir en bus, vas en bus
y si te apetece comprarte un lambo, pues te lo compras (Siempre teniendo en cuenta que tendrás que trabajar en proporción a la cantidad de valor que debes generar para comprarlo :P)
Porque si no, no avanzamos. Nos quedamos en el sitio, no nos atrevemos a poner ese par de limits long que, como hoy, no entran, o no hacemos ese viaje que tanto nos gustaría hacer (O vendemos el coche de nuestros sueños porque a nuestra novia le gusta un puto SUV ;) )
Y amigo mío, renovarse es clave, pues el cambio es lo único constante.


